¿«Tengo 3 hermanos» o «tengo tres hermanos»? ¿«El plazo es de 15 días» o «de quince días»? La elección entre cifras y letras no es estética: hay una recomendación general, una lista de casos que van siempre en cifras y un terreno —el de los documentos legales— donde la respuesta es «las dos cosas a la vez».
La recomendación general
En textos corrientes (narrativa, prensa, correspondencia), la RAE recomienda escribir en letras los números que se expresan en una sola palabra (tres, dieciséis, veintinueve, cien, mil) y los redondos que se dicen en dos (treinta y dos mil... no: dos palabras como treinta y cinco entran en el uso flexible). A partir de ahí, y en cualquier caso para números complejos, cifras: Vinieron veinte personas, pero El aforo es de 1.250 personas.
En textos científicos y técnicos la convención cambia: las cifras dominan porque la precisión y la comparación importan más que la fluidez de lectura.
Siempre en cifras
- Fechas y años: 12 de junio de 2026 (y no «doce de junio»).
- Números con decimales: 3,14 — imposibles de manejar en letras.
- Porcentajes con símbolo: el 25 %. En prosa puede escribirse «el veinticinco por ciento».
- Medidas con su unidad abreviada: 5 km, 120 g, 220 V.
- Numeración de páginas, calles y normas: página 84, calle Mayor, 7; artículo 14.2.
- Horas en formato digital: 18:30 (en prosa: «las seis y media»).
Cómo se forman los números en letras
Aquí están los tropiezos clásicos, porque las reglas cambian según el tramo:
| Tramo | Regla | Ejemplos |
|---|---|---|
| 16–29 | Una sola palabra | dieciséis, veintiuno, veintinueve |
| 31–99 | Decena + «y» + unidad, separado | treinta y uno, ochenta y siete |
| 100 | «Cien» solo para el 100 exacto | cien páginas |
| 101–199 | «Ciento» en los compuestos | ciento dos, ciento cincuenta |
| Centenas irregulares | Formas propias | quinientos, setecientos, novecientos |
| Millones | «Millón» es sustantivo: necesita «un» y «de» | un millón de euros, dos millones |
Además, «uno» se apocopa ante sustantivo masculino (veintiún días, cuarenta y un euros) y concuerda en femenino (veintiuna páginas). Es el tipo de detalle que delata una redacción descuidada en un documento formal.
El caso de los contratos y los cheques
Los documentos con valor legal escriben las cantidades dos veces —«1.500 € (mil quinientos euros)»— por una razón de seguridad: una cifra se altera con un trazo; una cantidad en letras, no. Cuando ambas versiones no coinciden, la práctica jurídica habitual da prevalencia a la escrita en letras. Eso convierte el error de transcripción en un riesgo real: escribir mal la cantidad en letras puede cambiar el importe efectivo del documento.
Para esos casos, lo sensato es no escribirla a mano: el conversor de números a letras aplica todas las reglas anteriores —incluida la apócope y el género— sobre cualquier número hasta los miles de millones, con opción de céntimos para los importes monetarios y de mayúsculas para el formato de los cheques.
Los ordinales, el terreno olvidado
Los ordinales tienen sus propias trampas. La abreviatura correcta lleva punto antes de la letra volada: 1.º, 2.ª, 3.er (no 1º ni 2ª). «Primero» y «tercero» se apocopan ante sustantivo masculino: el primer día, el tercer intento, pero la primera vez. Y a partir de cierto punto, el uso real abandona los ordinales: nadie dice «el quincuagésimo aniversario» fuera de un discurso; se dice «el cincuenta aniversario», y la propia norma admite ese empleo del cardinal. Para los compuestos, ambas grafías son válidas: decimotercero y décimo tercero.
Dos errores frecuentes para cerrar
«Veinte y uno» no existe: del 16 al 29 la fusión es obligatoria (veintiuno). Y los millares no se mezclan con letras a medias: «3 mil personas» es incorrecto; o 3.000 personas, o tres mil personas. Las combinaciones de cifra y palabra solo se admiten con «millón» y superiores: 3 millones de euros.