Texto de relleno: para qué sirve y cómo usarlo bien

Estás montando una página y aún no tienes los textos. Necesitas algo que ocupe el sitio para ver cómo queda. Eso es el texto de relleno: palabras que no dicen nada a propósito, para que puedas juzgar la forma sin que el contenido te distraiga. Es una herramienta pequeña, pero se usa mal con mucha frecuencia. A veces se queda corta para probar el diseño. Otras veces acaba publicada.

Para qué sirve el texto de relleno

Sirve para responder preguntas de forma antes de tener el contenido. ¿Cabe el titular en una línea? ¿Cómo se ve un párrafo largo con esta tipografía? ¿Se rompe la tarjeta si la descripción ocupa tres líneas? Los casos de uso más habituales:

  • Maquetas y prototipos. Webs, aplicaciones, folletos, presentaciones. Decides la jerarquía visual con bloques de texto realistas.
  • Pruebas de software. Rellenar formularios, campos de base de datos o plantillas de correo para ver cómo se comportan con textos de distinta longitud.
  • Plantillas. Documentos con huecos que otra persona completará después: un modelo de informe, una ficha de producto.
  • Pruebas tipográficas. Comparar fuentes, tamaños e interlineados con un texto que tenga el ritmo del idioma final.

Lo que no es: contenido provisional para publicar «mientras tanto». Para eso está una frase real y breve, aunque sea provisional.

De dónde viene el lorem ipsum

El texto de relleno más famoso empieza por «Lorem ipsum dolor sit amet». Viene de un pasaje de De finibus bonorum et malorum, de Cicerón, escrito en el año 45 a. C. El pasaje original hablaba del dolor («dolorem ipsum»). Alguien lo cortó a mitad de palabra, lo desordenó y añadió términos inventados. Por eso no se puede traducir: es latín roto.

Se repite a menudo que lo usaba ya un impresor del siglo XVI. No hay pruebas de eso. Lo que sí está documentado es su uso en las láminas de transferencia de Letraset en los años sesenta, y su difusión posterior con los programas de autoedición. Desde entonces es el relleno por defecto en casi cualquier herramienta de diseño.

Por qué el lorem ipsum se queda corto en español

El lorem ipsum funciona porque no se entiende. Pero tiene un problema cuando el texto final está en castellano: no se comporta como el castellano.

  • No tiene tildes ni eñes. Si la tipografía elegida dibuja mal la «Á» o la «ñ», o si las tildes de las mayúsculas chocan con la línea de arriba, el lorem ipsum no te lo va a enseñar.
  • Las palabras tienen otra longitud. El español usa muchas palabras largas («información», «características», «aproximadamente»). En columnas estrechas eso genera cortes y huecos que el relleno latino no provoca.
  • Los clientes preguntan. En una presentación, alguien acabará preguntando por qué la web está en latín. Es una distracción pequeña, pero real.

Un relleno con palabras españolas resuelve las tres cosas. El generador de texto aleatorio de este sitio combina vocabulario español real, con tildes y eñes, en frases de entre seis y quince palabras. No significa nada, igual que el lorem ipsum, pero tiene la forma del texto que va a sustituir.

Alternativas según lo que quieras probar

OpciónVentajaInconveniente
Lorem ipsumUniversal. Todo el mundo lo reconoce como relleno.No refleja la longitud ni los signos del español.
Relleno aleatorio en españolTildes, eñes y longitudes reales.Al tener palabras reales, alguien puede intentar leerlo.
Texto real de otra páginaLongitud y estilo exactos.Distrae: la gente lee y opina del contenido.
Borrador del contenido finalLa prueba más fiel.Hay que tenerlo. Y el borrador puede publicarse por error.
Bloques grises o líneasCero distracción en bocetos rápidos.No sirve para decidir tipografía ni cortes de línea.

Una combinación que funciona bien: relleno en español durante el diseño y borrador real, aunque sea imperfecto, en cuanto lo tengas. Cuanto antes entre el texto de verdad, antes aparecen los problemas de verdad.

Cuánto relleno pedir

La regla de oro: prueba con más texto del que esperas. Los diseños rara vez se rompen con poco contenido. Se rompen cuando un titular previsto para una línea ocupa dos, o cuando la descripción de un producto triplica lo que imaginabas. Algunas referencias para empezar:

  • Botones y menús: prueba con una palabra y con tres. «Enviar» cabe. ¿Cabe «Solicitar presupuesto personalizado»?
  • Titulares: prueba con 4 palabras y con 14.
  • Tarjetas y destacados: una frase y tres frases.
  • Fichas de producto: un párrafo corto y uno de 120 palabras.
  • Artículos: varios párrafos de longitudes distintas, con algún párrafo de una sola frase.

Casos extremos que el relleno debe cubrir

El relleno aleatorio no basta para probar una interfaz a fondo. Añade a mano estos casos, que son los que rompen diseños en producción:

Palabra muy larga: Electroencefalografista URL sin espacios: https://ejemplo.com/categoria/subcategoria/producto-con-nombre-largo Nombre con partículas: María de los Ángeles Fernández de la Torre Mayúsculas con tilde: ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN Campo vacío: (nada) Un solo carácter: A Signos de apertura: ¿Seguro que quieres borrarlo?

Las palabras largas sin espacios desbordan las columnas estrechas. Las URLs largas rompen tarjetas en móvil. Las mayúsculas con tilde revelan tipografías con interlineado justo. Y un campo vacío revela si el diseño tiene previsto qué mostrar cuando no hay nada.

En pruebas de software

En desarrollo, el texto de relleno se usa para poblar bases de datos de prueba, comprobar validaciones y ver cómo se trunca el texto en listados. Tres consejos:

  • Prueba los límites exactos. Si un campo admite 255 caracteres, prueba con 254, 255 y 256. El contador de caracteres te dice cuántos tienes.
  • Incluye caracteres del español. Una «ñ» o una «á» revelan problemas de codificación que un texto en inglés esconde. Si en algún sitio aparece «España» en lugar de «España», tienes un problema de codificación.
  • No uses datos reales de personas. Para pruebas, inventa. Copiar una base de datos de clientes a un entorno de pruebas es un riesgo de privacidad que el relleno evita.

Cómo evitar que el relleno acabe publicado

Es más común de lo que parece. Fichas de producto con «Lorem ipsum dolor sit amet» en tiendas reales, notas de prensa con «[TEXTO AQUÍ]», plantillas enviadas sin rellenar. Algunas medidas sencillas:

  1. Marca el relleno de forma buscable. Empieza cada bloque provisional con una marca fija, como [RELLENO] o XXX. Antes de publicar, busca esa marca en todo el proyecto.
  2. Busca también «lorem». Si alguien ha usado el relleno de otra herramienta, esa palabra lo delata.
  3. Hazlo visible. En maquetas internas, un fondo amarillo suave en los bloques de relleno evita que alguien los dé por definitivos.
  4. Cuenta las palabras finales. Si la ficha de un producto tiene exactamente el mismo número de palabras que el relleno de la plantilla, sospecha.

Errores frecuentes

  • Diseñar solo con la longitud ideal. El texto real nunca llega con la longitud ideal.
  • Usar el mismo párrafo repetido. Las repeticiones crean patrones visuales que el texto real no tendrá. Genera párrafos distintos.
  • Presentar a un cliente sin avisar. Explica que el texto es provisional y que no se lee. Te ahorras comentarios sobre frases que no existen.
  • Dejar los títulos en «title case». Si el relleno de los titulares lleva Cada Palabra En Mayúscula, el diseño final parecerá traducido. En español, los títulos van con mayúscula solo al principio. Lo tienes explicado en la guía de mayúsculas en títulos.

¿Has encontrado un error o una explicación que no se entiende? Escríbeme y lo corrijo. Las guías se revisan con las obras de la RAE y la FundéuRAE como referencia; puedes leer cómo se preparan en Sobre el proyecto.